El resultado no es el final

Un resultado no se queda al final del camino. Se convierte en una de las condiciones de lo que viene después.

Un camino conduce a un resultado.

Consigues lo que quieres o no lo consigues. Te alivias, te entristeces, te alejas, te acercas. Una relación termina; otra cosa empieza. A veces parece que nada ha cambiado.

Al principio, el resultado parece el punto final del proceso. Pero no se queda allí. El resultado también da forma a la arquitectura que llevas contigo desde ese momento.

Piensa en un niño. Cuando no consigue algo que quiere, llora y al final lo obtiene.

El resultado aquí no es simplemente: «El niño consiguió lo que quería». El sistema también registra nueva información:

«Este camino funcionó».

En una situación similar, puede aumentar la probabilidad de que vuelva a utilizarse el mismo camino.

Un resultado surge tras el camino que lo precede. Pero, una vez que aparece, se convierte en una de las condiciones de lo que ocurrirá después.

Esto no sucede únicamente en la infancia o en conductas que consideramos problemáticas.

En una discusión, puedes alzar la voz y hacer callar a la otra persona, y después sentir alivio. Ese alivio no demuestra que lo que hiciste fuera correcto. Pero puede facilitar que vuelvas a utilizar el mismo camino.

En otra situación haces algo que llevabas mucho tiempo sin poder hacer. Pones un límite, pides ayuda, hablas o permaneces en un lugar del que antes huías.

El resultado te muestra algo distinto:

«También puede ocurrir de otra manera».

Esto también influye en el proceso siguiente.

Por eso no leo un resultado únicamente como bueno o malo. Observo tanto qué resultado se produjo como qué añadió al sistema.

Un camino puede haberte aliviado y, al mismo tiempo, haber estrechado tu margen de movimiento. Otro puede haber sido difícil en ese momento y, aun así, haber hecho visible una posibilidad que antes no veías.

A veces el resultado cambia las condiciones exteriores. A veces cambia lo que sabes de ti. A veces cambia las dos cosas.

Por eso la historia no termina cuando aparece un resultado.

El resultado no es solo el lugar al que llegaste. También forma parte del lugar desde el que empezarás después.